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4 dic 2011

¿Y a quién le importa?: el derecho de pernada es un mito



Tu que lo sabes todo, ¿todavía sigues creyendo que el derecho de pernada existió alguna vez? ¿Todavía crees que a la tía de Braveheart se la percutieron basándose en este presunto derecho feudal? Pues tranquilo, que eres un imbécil. Yo te lo aclaro que no lo soy.

Resulta que el derecho de pernada o, cómo se decía en la antigüedad, "déjame un ratico tu chorba pobre de mierda"  puede que tenga una base real en cuanto a abusos de la autoridad feudal de la época se refiere pero en ningún caso existen documentos legales acerca de éste presunto privilegio. Pero, a ver, alguien tuvo que empezar la tontería, ¿no? Existe algún tipo de fuente que hable de algo parecido, ¿no? Sino, ¿porqué habla la gente de este derecho?

Pues bien, antes de que Roma se fuera a tomar por culo, el Beilager (según los pueblos germánicos) era un ritual que destinaba el primer polvo del matrimonio al señor de la sippe (el conjunto de parientes) siempre y cuando no se le pagase con pasta. Cuanto más pobre fuera el novio, más dinero se le pedía y así se aseguraban la total humillación de la novia. Así, esta práctica podría haberse prolongado hasta el régimen feudal. En cualquier caso, lo que está claro es que existían abusos sexuales pero en ningún caso como derecho legal.

2 oct 2011

Sesión doble Vivamos al límite! : El árbol de la vida+ Melancholia, el ataque del cine de culto

Importante: Las siguientes reseñas están escritas por alguien que cree que en el cine, la imagen está supeditada a la narración de una historia (Amarás al Argumento por encima de todas las cosas) y que tiene por máxima ‘En esta vida se puede ser de todo menos un coñazo’.

Árbol de la vida, Terrence Malick: Se me hace difícil escribir una crítica del ‘Árbol de la vida’ porque dudo que la pueda clasificar como una película convencional, de hecho no creo que ni Malick quisiera que le llamasen película convencional. Si me quedo con el aspecto visual a Terrence Malick le pueden ir dando ya el Oscar al mejor director porque esto es precioso, no en vano  esta película ha tardado tanto en realizarse. Pero si me pongo a hablar del guión (sí le puedo llamar guión) sería para ponerme a reír y no parar. Es cierto que la parte central y más extensa de la película nos narra las complicadas relaciones entre unos hijos y sus padres, con brillante interpretación de Brad Pitt pero el estilo de diálogo fragmentado y orientado hacia la metafísica escrito por Malick me saca bastante de la película. Y ese final en la playa, que recuerda al infame final de una famosa serie que no debe ser nombrada.

Melancholia, Lars von Trier: Melancholia es la historia de 2 hermanas con el fin del mundo como telón de fondo, al parecer Lars leyó por los internets que algún colgado cree que en 2012 aparecerá un planeta de la nada y colisionará con la Tierra y decidió que quedaba bien en su próxima película. Melancholia se abre con una secuencia de imágenes bellas y enigmáticas con música clásica de fondo, todo seguido empieza la primera mitad del film centrada en Juliet, una Krinsten Dunst en estado de gracia. En la primera mitad asistimos a la fiesta post-boda de Juliet donde no todo irá de acuerdo a lo planeado. En la segunda mitad, centrada en Claire será dónde la trama del fin del mundo tome peso. Una película bien dirigida, donde los diálogos son vitales y sin mucha ida de olla argumental que supongo se puede hacer pesada para alguno, pero que tampoco está tan mal.

P.D: Si al espectador le gustan las mujeres de buen ver hay primer plano de las mamellas de la Dunst que siempre da puntos extra.

No tienen nota. Ver por vuestra cuenta y riesgo. 

2 jun 2011

¿Y a quién le importa?: El origen de los voyeurs


Con este post se inaugura la sección ¿Y a quién le importa?, centrada en las más dispares curiosidades que pueden pasar a engrosar tu cultura más inútil. Hoy hablaremos del origen del término voyeur (francés), mirón (español) o Peeping Tom (inglés).

Resulta que en pleno siglo XI en Inglaterra durante el reinado de Eduardo el Confesor, el conde de Chester Leofric tenía a sus vasallos sometidos a impuestos de lo más abusivos. Así que, su mujer Godgif (Lady Godiva) le pidió que los bajará, compadeciéndose de los pobres plebeyos. Como respuesta el conde Leofric le dijo que lo haría pero con la condición de que ella se debía pasear a caballo desnuda por el pueblo, suponemos pensando que ella no accedería. Pero ni mucho menos, Lady Godiva montó a caballo y cumplió con su parte del trato. Eso sí, antes acordó con el pueblo que cuando lo hiciese se encerrarían en sus casas con las ventanas y puertas cerradas. Así pues, Leofric acabó rebajando los impuestos tras el paseo de su esposa.

Seguramente os debéis imaginar que la curiosidad mató al gato y es que, efectivamente, un vecino del pueblo no pudo más y por un agujero en la persiana contempló a la mujer despojada de sus ropajes. Éste era el sastre Tom y, según la leyenda, se quedó ciego tras el suceso. Es así como el término Peeping Tom, “Tom asomando” traducido literalmente, se forjó en la lengua inglesa como la expresión para designar a lo que en francés denominamos voyeur y en castellano mirón.